Cuatro claves para cocinar, comer sano y ahorrar 

Les cuento que estoy de viaje, me di una escapadita al norte de Italia (un recorrido que quería hacer hace años). Y mientras voy fotografiando los geniales paisajes y probando de los mejores cafés de las ciudades, quise escribir un poquito. Muchas veces me comentan o preguntan cómo logro distribuir mis ingresos para poder vivir relativamente bien y ahorrar para viajar. Bueno, no tengo un inmenso sueldo (considerando que es mi, relativamente, primer trabajo), vivo sola (eso incluye pagar luz, agua, renta, internet, comida) y he de admitir que me gusta comprar cositas que ponerme y maquillaje. Entonces pensando en qué es lo que hace la gran diferencia al momento de ahorrar, llegué a la conclusión que es la comida. 

Parece gracioso o increíble, pero organizarse en las compras diarias y tomarse el trabajo (y qué trabajo!!) de cocinar todos los días hace una gran diferencia. Si bien es rico y relajante comer en restaurantes, no es lo más ahorrativo, y personalmente procuro hacerlo máximo una vez a la semana. El problema esta en que al vivir sola, tengo que dedicarle un tiempo especial y exclusivo a pensar qué cocinar y ponerlo en práctica. No es para nada fácil llegar a casa a las 10 p.m. y tener que cocinar porque al día siguiente trabajo a las 8 a.m. Hay momentos en los que de verdad envidio a mis colegas que llegar a casa y tienen desayuno, almuerzo y cena (además que extraño la comida de mi mamá). Como todo lo bueno requiere un sacrificio, procuro llevar mi propio almuerzo al trabajo todos los días, y acá comparto las claves para lograrlo. 

#1. Organización y planeamiento

Suena a complicarse la vida sin necesidad, pero al final es mucho mas sencillo de lo que parece. Si un día a la semana te sientas y escribes qué vas a cocinar esa semana, además de comprar los ingredientes que necesitas podrás ahorrar tiempo en pensar qué preparar, y hasta dinero si compras todo en un solo lugar y con tiempo. 


#2. Dos en uno

Al vivir sola es practicamente imposible cocinar para uno, y es una pérdida de energía y tiempo total. Siempre cocina para dos días, guardas el resto de comida en la refrigeradora y un día menos de preocuparse qué cocinar. 

#3. Practicidad

Todos amamos la comida de nuestro país, tenemos nuestro platillo favorito o quién no muere por comer una lasaña. Pero lamentablemente es muy dificil cocinar comidas laborosas todos los días, así que lo mejor es ser práctica. Un poco de verduras, pollo frito y papas doradas y tienes un almuerzo balanceado en menos de 20 minutos. 

#4. Salvación a último minuto

A pesar de organizar, llega el día en que te faltan ingredientes para cocinar, todas las tiendas estan cerradas y tienes un presupuesto muy ajustado hasta la próxima fecha de pago. Entonces es bueno tener a la mano comida de salvación, para mí son tortillas (estilo mexicanas), atún y lechuga. No podría cocinar nada con ello por separado, pero juntos y un poco de mayonesa hacen un decente (aunque poco saludable) almuerzo. 

Poniendo en práctica estos consejos verán que poco a poco es más fácil llevar almuerzo al trabajo o escuela, se nota una diferencia en los ahorros del mes y además se come más saludable (lo que no viene mal si estamos cuidando lo que comemos). Siendo las 22:30 h. en Verona y teniendo un tren camino a Rimini mañana, me despido. 

Estar a solas

Muchas veces escribo sobre la importancia de estar a solas, de disfrutar ese periodo de vida en el que tú eres la primera persona en tu vida. Tendemos a relacionar “estar a solas” con “estar soltera” y peor aun, lo confundimos con “estar en soledad”. Al decir que estamos a solas, no me refiero sólo a no tener pareja, sino de verdad estar sin nadie, vivir sola o independiente de la familia, ser una persona que se preocupa por sí misma, responsable de sus actos, y principalmente, que se conoce y está en camino de saber lo que quiere en la vida.

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Hace unos días, en la madrugada, me despertó un gran dolor de estómago y escalofríos terribles, tenía temperatura. Mi primer y sincero pensamiento fue “mierda, y ahora ¿qué hago?”. Mi compañera de piso estaba de viaje, justo ese fin de semana no tenía ni pollo para hacerme una sopa, estaba sintiendome terrible, sola en mi cama, sola en mi casa. No es que no tenga amigos en la ciudad, pero no creo que sea una buena idea despertar a alguien a las 3 a.m. No estaba mi mamá para que me haga un té, ni mi papá para que me traiga una colcha más, o por último mi hermano para que me diga que exagero y soy una enferma imaginaria.

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Fue en ese día que reflexioné, que estoy sola, no sólo en un sentido amoroso, sino físicamente estoy sola, vivo sola, soy independiente y consecuente de mis actos, ¡y me encanta! Pasamos los días contando cuánto tiempo estamos solos, refiriéndonos al tiempo que estamos solteros, pero no pensamos ¿cuánto tiempo estamos solos de verdad? Yo recién tengo diez meses de independencia, diez meses en los que tengo que pensar qué voy a comer, decidir si compro queso o huevos, si me compro ese bello par de zapatos o ahorro para la cuenta del internet que tengo que pagar el mes que viene. Quiero aprovechar estos momentos, porque se van a acabar, llegará un momento en el que tenga que compartir decisiones con otra persona. Estoy en la búsqueda de un estilo de vida, de saber quién soy y qué quiero, ¿cómo voy a compartir mi espacio con otra persona si aun no sé los límites de este? Si bien hay muchas personas que nunca pasan tiempo a solas y les va genial, yo quiero experimentar un rato más este momento. Creo que cada época tiene algo de increíble y nunca logro decidir cuál es el mejor año de mi vida, pero dicen por ahí que los mejores años de la vida son entre los 25 y 35, así que yo recién estoy empezando. Definitivamente no estoy en soledad, vivo rodeada de gente que me quiere y se preocupa por mi, así no esten físicamente cerca. Estoy soltera sí, y también estoy sola, conmigo misma y conociéndome cada día un poquito más.

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Lecciones de quien vive sola

Como muchos saben ya hace más de medio año que estoy viviendo en Zagreb, capital de Croacia. WOW! MEDIO AÑO!! Ni yo me lo creo. Para los que no saben dónde queda Croacia, he aquí la lección de Geografía del día: Croacia queda en Europa, frente a Italia y su costa es del Mar Adriático. Bueno, volviendo al hecho de que hace medio año estoy aquí, he decidido recopilar algunas enseñanzas y lo que hay que tener en cuenta cuando vives sola, principalmente si estás en otra ciudad o país y no tienes a algún familiar que te vaya a auxiliar de inmediato.

Antes estaba en una residencia estudiantil, donde la situación era relativamente más sencilla: me dedicaba a estudiar, ver capítulos repetitivos de Friends, apuntarme a la siguiente salida de grupo y prepararme mis necesarias tres tazas de café diarias. Tenía comedor estudiantil, posta médica, servicio de limpieza y mucho tiempo extra. Bueno ahora la cosa es un poco distinta, mucho más divertida y nueva. Ahora comparto departamento (no, aun no hay novio, tengo una roommate), tengo un cuarto para mí sola (con balcón!!), cocino mi almuerzo todos los días, tengo un nuevo trabajo (que es tan genial que merece un post aparte), y ahora empiezan clases y ensayos. Y por si fuera poco, llegan mis primas en menos de dos semanas, y mi mejor amigo también ha regresado de su intercambio. Muchos cambios y planes, entonces he aquí mis pequeños consejos si estás viviendo solo, acompañados de algunas fotitos de esta nueva experiencia:

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*Foto de la vista desde mi balcón, no sé cuantas veces lo he mencionado, pero es que ¿no es increíble?

  1. La organización es la clave
    ¿Te acuerdas cuando tu tutora del colegio te mandaba a hacer tu horario de actividades para casa? Sí, ese en el que planeabamos hacer todas nuestras tareas el viernes en la tarde, tener libre el fin de semana y ver televisión luego de terminar todas las tareas. Ah! y claro, hacer tu mochila la noche anterior y no en la mañana. Bueno ese horario que siempre hicimos y nunca cumplimos, es demasiado importante cuando vives sola y tienes mil responsabilidades. No tienes que hacerlo y pegarlo en tu pared, pero si considerar todas tus actividades en alguna agenda o cuaderno y siempre recordar que no puedes salir todas las noches ya que debes cocinar tu almuerzo para el día siguiente (sino tendrás que comprar algo, lo que perjudica el punto dos).
  2. Economizar
    Vivir sólo significa independizarse física y económicamente de tus papás (exceptuando la tarjeta de crédito para algunas emergencias como la nueva colección de sombreros de Zara). Entonces si te organizas para cocinar, limpiar, lavar tu ropa, entre otros deberes, podrás economizar, llegar en azul a fin de mes y tal vez ahorrar algo.
  3. Simplifica tus comidas
    Si bien cuando vivías con papás era increíble desayunar jugo fresco todas las mañanas y almorzar tus platillos favoritos con la mejor sazón del mundo, la de tu mamá; cuando vives sola no tienes tanto tiempo para preparar el banquete al que estabas acostumbrada (recalcando que acá en Croacia no hay tantas frutas para hacerme un jugo). Eso no significa que vas a comer mal, simplemente lo haces de manera más sencilla. Siempre ten en tu cocina frutas, leche, cereales, pan o tostadas y verduras frescas (no hay nada que una ensalada no pueda salvar). Y, una sugerencia que no es obligatoria, siempre ten algo de vino en casa. No hay día que una copa de vino no pueda transformar (pero sólo una, o bueno dos).
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  4. Botiquín de emergencia
    Así sea tonto recalcarlo, créeme que llega el momento en que necesitas una pastilla para el dolor de cabeza y no tienes nada, es domingo en la noche y todo esta cerrado. Así que siempre es bueno tener pastillas para el dolor de cabeza, dolores menstruales, pomada para dolores, curitas y alcohol.
  5. Ten pasatiempos
    Tu vida ha cambiado en 360° y todo es totalmente distinto. Busca siempre tener algún pasatiempo a solas o en grupo y disfruta haciendo eso que tanto te apasiona. Cuando los días se pongan feos, el estrés te agobie y las deudas ahorquen, tendrás ese momento en el día que podrás olvidar lo que te espera afuera. Y lo mejor, tendrás una energía interna e inexplicable que te ayudará a seguir adelante.
  6. Reserva tiempo a solas, tiempo para ti
    Con tantos cambios no te olvides dedicarte algunos momentos del día para ti sola. Es bueno aprender a estar sola. No te agobies si un sábado te quedas en casa, utiliza esa noche para descansar, liberar la mente, lee, escribe, dibuja o simplemente mira a Joey hablando francés en Friends. Todos necesitamos un tiempo a solas.
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  7. Llama a casa
    Vives sola pero recuerda que en casa te extrañan. Sea que estás en la misma ciudad o no, si estás en otro país o continente, nunca te olvides de donde vienes. Llama a tus papás, cuéntales lo más tonto que te pasó en el día, esas historias que parecen insignificantes son geniales para ellos, te extrañan más de lo que crees y demuestran.  Y siempre ten contigo algo que te recuerde a ellos, en los días grises será tu mejor compañía.

Espero que si están pensando vivir solos o ya lo están haciendo les sirvan los consejos. A mí por ahora me va bien, tiene sus altibajas, pero ya veremos en dos semanas cómo se arma todo. Van a haber días grises, pero la sensación de libertad e independencia que te da el vivir solo es increíble.