Siempre vuelvo a ti

Pueden pasar días, meses o incluso años que estemos alejados, pero nunca sales de mi mente, mucho menos de mi corazón. No recuerdo exactamente el día que tocaste mi alma, pero el sentimiento ha quedado marcado para siempre. Intento ocultarlo pero no puedo, y no quiero dejar de hablar de ti. Más aun, no quiero nunca dejar ir la sensación de felicidad que tengo cada vez que me acerco a ti, porque te pertenezco de pies a cabeza, toda mi existencia es tuya y si es necesario cambio todo lo que tengo por la felicidad que siempre me das.

Hace unos días, después de casi un año de dejarlo en pausa, volví a actuar. Fue un pequeño monólogo, una audición para una escuela de drama. Sólo hicieron falta esos minutos para darme cuenta porque no puedo alejarme de lo que más amo en es planeta, lo que llena mi alma, me hace feliz, me siento viva y vuelvo a ser yo. La adrenalina que corría por mis venas ese día era indescriptible, volver a estar conectada de una forma especial con mi mente, concentrada en detalles y palabras que comúnmente no estoy, compartir ese aire mágico/artístico con un grupo de gente, todo ha cambiado mis días por completo. Me di cuenta cuánta falta me hacía. Y no lo había compartido hasta ahora porque ayer me comunicaron que pasé la audición. Va a ser un reto total empezar a actuar en otro idioma pero la esencia es la misma y el sentimiento también.

drama1

No puedo esperar para comenzar, entrenar, aprender y terminar pisando un escenario. Terminar el ciclo me refiero, porque este lazo con el teatro nunca terminará, es como el hilo rojo, se puede enredar, estirar o encoger pero nunca romper. No se puede poner en palabras exactas esa sensación en el estómago antes de salir a escena, el hecho de que sólo quienes comparten tu profesión pueden entender que no eres tú en escena sino un personaje, la posibilidad de darle tu voz y cuerpo a alguien más, moldear tu alma y ser parte de una historia que va a llegar de manera particular a cada persona del público. Y finalmente ese momento en que las luces se apagan, oyes los aplausos de las personas que han sido testigos de la historia que querías contar, luego se cierra el telón, sales de personaje pero nunca volverás a ser la misma. Cada función toca tu alma de manera especial, crece tu visión del mundo, tu elenco es tu familia. Tu vida crece un escalón más cada día que haces eso que amas, lo que hace latir tu corazón más fuerte, lo que te apasiona y no puede remplazar por nada del mundo. Gracias teatro, gracias arte por darme la oportunidad de vivirte al máximo cada día.

drama

No te enamores de una actriz (parte 1)

No te enamores, no de una actriz. No te enamores de alguien que, según el mundo, vive de la mirada y atención de los demás. No te enamores, no vas a poder entender cómo su personaje y ella son dos en uno, pues para ti siempre será sólo ella.

No te enamores de una actriz, las conocen como las mejores mentirosas. No te enamores, no, porque sin desearlo vivirás a la expectativa de su nuevo papel y lo que es capaz de hacer. Sabes que puede ser algo superficial como cambiar del castaño al rubio, o lo más íntimo como un desnudo.

teatro-1

No corras el riesgo de dar tu corazón a quien en muchos cumpleaños, aniversarios y vacaciones te va a decir “no puedo, tengo ensayo”. No lo hagas porque eso hará cada instante con ella más importante y cada ausencia más dolorosa. Ten cuidado, con el tiempo hallarás mas dulce y adictiva la presencia de su espíritu libre y apasionado en tu vida. Comenzarás a adorar ayudarla en diálogos o simplemente verla hablar sola. No entiendes la diferencia entre la primera o enésima vez que repite su monólogo; aun así, el que tu la escuches y mires es el empuje y seguridad que necesita. A cada audición parece ir segura, piensas que no te necesita, pero ignoras que tu presencia en su vida es una inspiración a ser mejor.

tumblr-n4hox3lvty1t1prrio1-500

Si te enamoras de una actriz ella convertirá tu vida en un vaivén de emociones, tú no deseas eso, se complica todo. Te hará ver películas que no sabías que existían, historias que te moverán el alma y pondrán tu mundo de cabeza. Vas a descubrir historias que te hacen llorar. Cambiará tu perspectiva de ver el mundo, moldeará tu alma y vivirás a flor de piel los problemas del mundo.

Enamórate y verás…(continuará en parte 2)

Teatro: Lluvia de ideas

Una vez leí que seguir la carrera de actriz era aceptar estar en la carrera del “no”…me hizo pensar mucho en lo que difícil que puede ser escuchar un “gracias, te llamamos”. Cada audición es una entrevista de trabajo, imagínate tú ingeniero o abogado, tener que ir a una entrevista cada día, y todos los días pasar por la angustia de saber si tienes el trabajo o no. Pero todos los nervios y dudas se transforman en energía, desde el primer día que llegas al ensayo, y luego en fuegos artificiales cuando llega el día del estreno y con cada función. Hace poco una amiga me contó que el ser actriz la ayuda a levantarse, no sólo en el escenario, sino en la vida. Estar en un ambiente en el que te presentas a audiciones, de las cuales en muchas vas a escuchar un “no”; te hace fuerte, te enseña a levantar la cabeza, despertarte y decir “hoy es un nuevo día”, te prepara para las caídas. Así como en el teatro, en la vida hay momentos en los que lo único que te queda es solucionar, en ese momento, no hay corte ni cambio de escena.

Decidir actuar no es levantarse una mañana y decir “creo que hoy seré actor”, es algo que nace desde el fondo de tu corazón, es un grito desesperado de tu alma, algo que no puede explicarse con palabras, es enamorarse de la necesidad de prestarle tu cuerpo y alma a un personaje. No se puede “querer ser actor”, se nace para ser actor; y con mucho trabajo, sudor, lágrimas, conviertes tus ganas y mucho o poco talento innato en una herramienta con la que trabajar. Es ser feliz por dentro cuando tu personaje llora, es desdoblarte y que tu alma pueda ver a tu cuerpo en escena. Actuar es mezclar técnica, estudio, inspiración, trabajo, amor, tristeza, catarsis, talento, ganas y mucho más, actuar lo es todo.

No es fácil pararse en un escenario, nunca se van los nervios, es más, son parte de tu vida. Esas mariposas que unos sienten cuando los llama esa persona tan especial, los actores las sentimos cada vez que una voz dice: Tercera Llamada. Actuar es pensar en mil cosas y no pensar en nada al mismo tiempo, es repetir tantas veces la misma línea, hasta no saber si eres tú o tu personaje el que habla así. Es desnudar tu alma ante un público diferente cada día, ellos no lo saben, pero están viendo lo más profundo de ti. No hay máscaras en el teatro. Es la posibilidad de hacer catarsis con una sola línea, correr el riesgo de que una escena pueda mover tu existencia de una forma que no pensabas posible.

Actuar no es fama, la fama es efímera. No saben cuántos actores excelentes conozco que no han salido en televisión ni en cine, y no mueren por hacerlo, ellos quieren hacer teatro, necesitan hacerlo, eso es todo. Y cuántos famosos hay que no saben lo que es actuar. A los actores muchas veces no nos gusta ser el centro de atención, podemos ser tímidos y sólo revelamos lo que somos con quienes tenemos confianza.

En el teatro no existen los egos, no puedes intentar ser la abeja reina del panal. En el teatro somos todos o ninguno. La mayoría de mortales vamos al teatro o al cine y decimos “me encantó lo que vi”, en conjunto, me divertí, lloré, reflexioné. El teatro es sinceridad, es amor, es trabajar para y con tus compañeros por el bien del proyecto, es estar en todas y poner el hombro siempre. Es ética, compañerismo, honestidad, trabajo en grupo. No puedes estar bien como actor si te preocupas sólo en que tu personaje salga bien, la responsabilidad y el trabajo siempre son compartidos.

Estos meses me he distanciado (en cuerpo, nunca en alma) de mi gran amor, pero sólo recordar ese sentimiento, esas vibras y energía, me hace contar las horas para volver. Estoy segura que en menos de lo que pienso estaré compartiendo de nuevo esta pasión con gente que siente lo mismo que yo. Simplemente no puedo evitarlo, no puedo escabullirme, no puedo silenciar a un corazón que grita, no puedo negar mi existencia. Amo el teatro.