Quiere, sólo quiere

Quédate con quien más te quiera, he escuchado decir eso más de una vez. ¿Acaso esa es la solución a nuestro miedo a estar solos? Como leí hace poco, se requiere mucho coraje estar solo en una sociedad en la que todos estan con alguien para decir que están en algo. ¿Por qué estar con quien nos quiere más que nosotros a él? ¿Por qué siempre buscamos lo “seguro” y terminamos arriesgando nuestra felicidad? ¿Por qué nos desesperamos? ¿Por qué nos conformamos?

large (90)

No eres de quien más te quiere, no eres de quien está a tu lado porque no quieres estar sola. No eres de quien te estabiliza el piso, eres de quien te mueve todas las barreras y te da alas para volar. Eres de quien te saca de todos tus cabales, de quien te hace preguntarte mil veces quién eres y qué quieres, de quien saca lo mejor y lo peor de ti. Eres de quien te hace sonreír, de quien te mira como si fueras el sol, el centro de su universo. Eres de quien logra en ti ese irracional equilibrio entre nervios y seguridad. Eres de quien te hace dar vueltas al corazón cuando se acerca, de quien te acelera el pulso, de quien te provoca ataques de risa inesperados, eres de quien más quieres.

parejas-de-enamorados-alegres

Mereces mucho más que un amor tranquilo y calmado, porque la felicidad no siempre se encuentra en la tranquilidad total. Mereces una montaña rusa de emociones, un amor que te pone los pelos de punta al escuchar su voz. Mereces los nervios de las primeras citas, la electridad de cada beso, que siempre son distintos. Mereces las miradas de reojo, la presión lenta y rápida, el sube y baja de tu ritmo cardiaco. Mereces el miedo de perder el control de tus sentimientos, mereces el desenfreno y más que sólo mariposas en el estómago. Mereces lanzarte al abismo, gritando de emoción y con lágrimas de alegría en los ojos.

Mereces querer y que te quieran, de la misma manera, desenfrenada y sin medidas. Mereces que te quieran como eres, intensa, profunda, loca, despeinada, dramática, inconforme, imperfecta, soñadora y arrebatada. Cuando así quieras, así te querrán.

cafe2

 

Sugar…yes please!

Quiero compartir con ustedes un experimento que comencé hace seis semanas, e increíblemente logré completar. Cuando llegué de mi viaje a Tailandia decidí dejar todos los productos con azúcar por un mes (y la comida rápida), hasta mi cumpleaños para ser exactos (día en el que mi esfuerzo sería recompensado con un buen pedazo de torta de chocolate). Cuando acepté el reto conmigo misma sinceramente pensé que no iba a llegar ni a la semana.

sugar2

Amo los dulces, no soy de comprarme caramelos, pero cuando me ponen en frente pasteles o chocolates se me hace muy difícil decir que no. Puedo vivir sin papitas fritas, mayonesa, hamburguesas o pizzas, pero la necesidad de comer un dulce después de almuerzo no desaparece. Además, siempre he sido partidaria de estar conformes con nuestro cuerpo, que todas somos bellas sin importar la talla y que nuestra autoestima debe estar por encima de todo, muy a pesar de que las revistas con modelos (con photoshop) nos muestren una “realidad” inexistente. Pero por otro lado, no me estaba sintiendo muy saludable, tenía muchas ganas de controlar lo que como y he de aceptar que un par de jeans no me estaban quedando como antes.

sugar1

Los primeros días siempre son los más difíciles, sobretodo cuando te ofrecen dulces o te los regalan. Guardé un par de chocolates que me habían regalado, compré endulzante natural y escondí el azúcar de mi cocina. A la semana estaba demasiado sorprendida y orgullosa de mí misma, nunca había pasado tanto tiempo sin azúcar. Además ya se empezaba a notar, la ropa me quedaba mejor y algunas personas ya me estaban comentando que parecía que había bajado de peso. Así pasaron las semanas, llegó mi cumpleaños y lo logré, pasaron exactamente 32 días sin dulces, y disfrute de un riquísimo pedazo de torta de chocolate y avellanas. No sé cuanto peso perdí porque he decidido dejar de lado los números, pero ya me entraron ese par de jeans. Mi logro más grande es que si bien siempre se me antojará un dulce después de almuerzo, se me hace mil veces más fácil obviar ese antojo, controlarme cuando me invitan comida y decidir qué como y qué no.

Las pasadas dos semanas fueron un poco más difíciles, porque mayo es un mes de festividades sin fin, por lo que ahora sigo aprendiendo a controlarme cuando tengo frente a mí tres bandejas de pasteles y sándwiches. Pero con ese mes de cero azúcar y estas dos últimas semanas de auto control, me he demostrado a mí misma que puedo llevar un estilo de vida más saludable y que estoy combinando con ejercicios un mínimo de 4 veces a la semana. Así es como he empezado a crear este hábito de vida saludable, hasta que sea parte de mi. No balanzas ni tallas de ropa, simplemente sentirme con más energía y voluntad para hacer las cosas. Y sí, sigo en un serio compromiso con el chocolate y la torta tres leches, sólo que ahora estamos en una relación a distancia y nos vemos cada dos semanas.

sugar3

 

Un año de inspiración

Hace un año cree este espacio, luego de años de escuchar a mi papá decirme una y otra vez: escribe Tati, escribe. Siempre me gustó escribir, pero entra tantas cosas que tenía por hacer se me iban las ideas. Principalmente tenía la duda de sobre qué escribir, qué línea o tema seguir en un blog y de dónde sacaría inspiración.

Fue hace más de un año, mientras caminaba por Roma, que las ideas se fueron aclarando en mi mente, y escribí mi primer post. Si bien la primera meta del blog era contar mis experiencias viviendo sola en Zagreb, las cosas se fueron ampliando. Conoces gente, viajas, pruebas cosas nuevas y las ideas a veces vienen y vienen. Y el blog se ha convertido en un espacio publico/privado donde comparto de todo, literalmente.

Cuando recién empecé aburría a cada familiar y amigo con que entre al blog, lea y comparta. Poco a poco, con ayuda de personas que me quieren y de verdad aprecian lo que escribo, publicaciones en UPSOCL y Espontáneos, y con algunas incursiones en inglés, he logrado llegar a más personas y países de los que imaginé. Y solo puedo decir GRACIAS.

Lo más valioso para quien escribe es llegar a una persona y transmitirle un sentimiento. Hacerla reflexionar, que se sienta aliviada o identificada. Por eso me emociona demasiado cada vez que recibo un mensaje de algun extraño, comentando que algo que leyó le ayudó a seguir adelante o a ver que no son las únicas personas con problemas en el mundo.

Y a todo esto, todos me preguntan ¿de dónde sale mi inspiración? Pues simplemente viene, por una canción, conversación, recuerdo, película, vivencia. Puede una simple linea inspirar todo un artículo. Y no, no se trata siempre de una sola persona o tema, la creatividad encuentra distintas formas de llegar. He de admitir que soy una romántica cafetera sin cura, y vivo enamorada de la vida, por eso no se extrañen si sigo escribiendo del amor y desamor.

Estoy muy contenta con lo logrado en este año, he escrito palabras que releo y no se de donde me salieron. Espero poder seguir compartiendo con ustedes lo que pase por mi vida y de quienes me rodean (en modo incognito). Gracias, gracias, mil veces gracias por seguir leyendo.

PD. Ando ahora por Madrid, pronto mas detalles. Lo primero que hice: comprar café 🙂

image