Lo vales

Hay momentos en los que te das cuenta que vales. Vales mucho, a pesar que nunca te lo hayan dicho. Vales un millón de estrellas, a pesar de que te hayan dicho lo contrario. Esta semana aprendí que cada persona es única, invaluable, especial y que todo llega en el momento exacto y perfecto. Cada lágrima que has derramado, cada gota de sudor, cada caída, cada sonrisa, cada decepción, todo tiene un porqué, y lo verás cuando sea el momento.

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Muchas veces sentí como a pesar de todo el esfuerzo que realizaba, las palabras de los demás me pisoteaban, con la idea de hacerme crecer mediante críticas, lograban acabar con todas mis esperanzas de mejorar. No, no a todos nos funciona que digan que hacemos algo mal para luego hacerlo mejor, a algunos simplemente nos derrumba, nos bota al suelo. Les voy a contar que por mucho tiempo me creí incapaz de bailar bien, y como no era mi prioridad, lo dejaba pasar. La frase “no tienes técnica” estaba constantemente en mi cabeza. Decían que yo no podía bailar, porque no era capaz de doblarme como un papel, levantar mi pierna hasta mi cabeza, o por no saber las palabras técnicas de los movimientos. Sólo sabía que tenía muchas ganas de bailar, a pesar de que yo pensaba que lo hacía mal. 

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Hace unos días fui a una academia de selección para un trabajo, yo estaba (ilusamente en un momento) postulando como coreógrafa. No creía en mí, hasta que luego de días de verme bailar, me preguntaron si yo me dedicaba a ser coreógrafa o sólo era bailarina profesional. Después de unos segundos de no darle crédito a esa pregunta, mi respuesta fue: ninguna de las dos cosas. Es la verdad, yo bailo porque me gusta. Y la gente no creía lo que decía. Pasaron los días y me di cuenta de que lo estaba haciendo bien, lo estoy haciendo bien. Me dieron el trabajo, lo rechacé por motivos que no vienen al caso mencionar. Pero me di cuenta de que yo puedo. 

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Siempre pensé que de las cosas negativas, siempre se pueden sacar cosas positivas, y esta semana fue un gran ejemplo. Los días que pasé bailando, conociendo gente increíble, haciendo cosas que según yo hacía mal, me demostraron de que había llenado mi cabeza de las cosas malas que me decían y había apartado las buenas. No podemos llenar nuestra alma de lo que otros dicen, muchas veces con la intención de verte caer. Va a llegar un momento en el que la vida te va a poner en el lugar perfecto para que abras los ojos y veas lo increíble y magnífica que eres. Escucha las palabras constructoras, no las negativas, no dejes que entren en ti. Hay gente en tu camino que querrá verte caer, no les des ese gusto. Y si no puedes evitarlo, verás como en el momento menos inesperado sabrás lo mucho que vales.

Todos tenemos un lado bueno y uno malo, luz y oscuridad, cualidades y defectos. Agárrate de todo lo bueno, hazlo brillar y relucir. Camina con la cabeza arriba y una gran sonrisa, no creas que eres mejor que nadie, pero tampoco eres peor, eres simple y maravillosamente tú. 

6 señales que comparten los que aman bailar

Hay muchas formas de hacer actividad física, y los beneficios de estas los sabemos de memoria. Es muy importante para nuestra salud física y mental hacer mínimo 30 minutos diarios de cualquier cosa que mantenga nuestro cuerpo en movimiento. Por más que suene cliché, no se trata sólo de la belleza física.

Sea en ensayos para musicales, en clases esporádicas, temporadas de gimnasio, días en los que me encerraba en mi cuarto, fiestas espontáneas o parrandas hasta las 4 a.m., lo importante siempre es bailar. Y no es que sea una bailarina experta e innata, pero si debo aceptar que me encanta moverme al ritmo de la música, sea cual sea, y hay veces que no puedo evitar recrear coreografías en mi mente, o estar sentada y mover los pies al ritmo de una melodía. Y en esta temporada de regulares asistencias al gimnasio, hay una clase que nunca me pierdo, ¿adivinan? Ahí yo misma soy, no importa si lo hago perfecto, me divierto mucho y una de las ventajas es que tengo pasos nuevos para la próxima vez que pise una disco. Entonces decidí pensar en todas las personas que conozco que amen bailar, y llegue a unas conclusiones.

Salud al 100%

Todos mis amigos bailarines, profesionales o aficionados, tienen una salud envidiable. El baile es un ejercicio excelente para nuestro corazón, circulación y pulmones. También ayuda a controlar la presión arterial, el nivel de azúcar en la sangre y disminuye el colesterol malo y aumenta el bueno.

Son personas felices

Todos sabemos que el ejercicio genera endorfinas, y que estas nos hacen feliz, pero no es lo mismo tener endorfinas por cargar pesas y hacer planchas, que por bailar una buena salsa. Si amas bailar, con el simple hecho de tener música y mover tu cuerpo, tienes un bienestar físico y también espiritual. La libertad de expresar felicidad mediante el movimiento de tu cuerpo es algo que no se puede explicar. Nada te ata, nadie te mira (pero al mismo tiempo te encanta si alguien se fija en ti). Como dice la RAE en una de sus definiciones: Retozas de gozo.

Tienen una postura increíble

No conozco a ninguna persona que disfrute bailar y no tenga una buena postura. Estén sentados, parados, bailando, caminando o corriendo; siempre la espalda derecha. El baile muchas veces exige movimientos que fortalecen los huesos y alinean nuestros músculos y articulaciones en posturas correctas. Junto con esto, se van los dolores y la fatiga, energía todo el día.

Inteligencia superior

No se medir el C.I. pero sí puedo asegurar que la coordinación y memoria que requiere el baile, hace que las personas que lo practican demuestren su inteligencia. No es fácil tener en mente que pierna levantar, que brazo voltear, girar a la izquierda o derecha, mirar al frente y sonreír (todo al mismo tiempo). Parece tan fácil para ellos.

Gracia innata

Todas las personas que aman bailar tienen una simpatía y gracia natural que hace que quieras acercarte a ellas. Ya sea en la calle, en una fiesta o reunión, ten por seguro que si alguien goza de la música y el baile será una excelente compañía.

Son el alma de la fiesta

¿Quieres una reunión divertida? ¡Llama a tus amigos bailarines! Ellos no necesitan más que su canción bailable favorita para encender la alegría y diversión. Muchos de tus conocidos pensarán que hicieron unos brindis de más, pero tú sabes que la realidad es que los espíritus bailarines se embriagan de melodías y lo mejor es que su felicidad es contagiosa.

No es necesario ser profesional, hacer piruetas en el aire o ser peso pluma. Sólo ponte tus zapatos más cómodos, prende tu radio y libera tu cuerpo. Sé feliz al ritmo de la música.

Aquí les dejo dos de mis canciones favoritas para mover el cuerpo: