Las palabras sobran

Reportándome de nuevo desde Zagreb, y no he parado desde que aterricé. Ya estamos en Adviento, mi época favorita del año, amo la Navidad. Y ahora que Zagreb ha sido elegido como el mejor destino turístico de Europa en Navidad, sólo tengo ganas de estar en las plazas, admirando la belleza de las luces y todos los espectáculos que hay. Pero mi apreciación del Adviento en Zagreb #adventuzagrebu será para dentro de unos días.

Hoy les quiero contar de una experiencia que viví el sábado pasado, y que sinceramente nunca creí pasar. Fui testigo de una velada increíble, tuve la oportunidad de ser parte de una fiesta para sordomudos. Llegué acompañando a un amigo que tenía una presentación de magia para esta asociación, pero no sabía exactamente de qué se trataba hasta que estuve en el lugar. Absolutamente todos los asistentes estaban super contentos, se comunicaban entre señas, no podía dejar de admirarlos y sentirme como si estuviera viendo alguna película. En aquella habitación no había nadie triste.

Una de las cosas que más me llamó la atención fue que en el escenario habían instrumentos musicales. Pensé que estaban ahí por algun otro evento, pero me llevé otra grata sorpresa. Después de entretenerse con los trucos de magia, se subieron al escenario tres señores y empezaron a tocar guitarra, bajo y bateria. No podía expresar mi admiración, a pesar de no poder escuchar, hacía música mediante los bits del sonido. Y por si fuera poco, el público empezó a hacer ronda y bailar, igualmente siguiendo el bit de las ondas sonoras. Ha sido literalmente una de las cosas más alucinantes que he visto en mi vida y de verdad que admiro a cada una de las personas que conocí el sabado.

Siempre hablamos de cómo las personas que tienen alguna dificultad física salen adelante a pesar de ello y los felicitamos. Pero lamentablemente siempre los vemos de alguna forma distintos a nosotros. Al estar frente a estas situaciones lo primero que se nos viene a la mente es agradecer a Dios de tener salud y que no nos falte nada. Pero no nos damos cuenta de que no todo gira en torno a nosotros. Lo que viví en esa reunión me ayudó a comprender que no sólo debemos agradecer por todo lo que tenemos, sino admirar a personas con dificultades, porque a pesar de estas, muchos salen adelante y viven una vida plena y feliz. Aprendí también que con ejemplos como ellos me doy cuenta que la felicidad está en uno mismo y que las circunstancias y problemas de la vida se superan siempre mejor con una sonrisa. Esa noche no vi ni un sólo lamento ni rostro triste, fui testigo de alegría y compañerismo y hoy al dormir no sólo voy a dar gracias a Dios por lo bendecida que soy, sino también porque existen personas como las que conocí que demuestran que siempre se puede salir adelante y ser feliz.

La organización se llama Znakovito (Znak en croata es “seña”, Znakovito sería “expresarse con señas”) y su página es http://www.znakovito.org está en croata pero si buscan en facebook pueden encontrar fotos de ese día.